Mostrando entradas con la etiqueta Elia Kazan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elia Kazan. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de marzo de 2010

El compromiso (de Elia Kazan)


Título en inglés: The Arrangement
Año: 1968
Duración: 127 min.
País: Estados Unidos
Director: Elia Kazan
Guión: Elia Kazan (Novela: Elia Kazan)

Ayer vi El compromiso. Lo hice estimulado por mi primer contacto con la filmografía de Kazan: Esplendor en la hierba. Lamentablemente esta segunda experiencia me dejó decepcionado. La película se me hizo muy larga. Hay flashbacks recurrentes y un personaje atormentado por los recuerdos de casa y por su vida amorosa. No alcanza (la sociedad tampoco le alcanza al personaje). No me gustó.
Encuentro una sinopsis de la pela en internet:

"Un nuevo día comienza para los Anderson: Eddie se va a trabajar, dejando en casa a su mujer y a su hija, pero en la autopista intenta repentinamente suicidarse. Tras una estancia en el hospital, de vuelta a casa se encierra en un mutismo que sólo rompe para intentar reconstruir para su mujer lo que ha sido su último año de vida, en el que su éxito como ejecutivo de una empresa de publicidad y su relación con una secretaria de la agencia, Gwen, no han hecho más que poner en evidencia la falsedad de su vida. A partir de entonces Eddie intenta retomar las riendas de su vida, volviendo sin éxito a la agencia, recuperando su relación con Gwen y asistiendo a su padre moribundo frente a la oposición de su propia familia. En medio de esta crisis personal, recapitula sobre todo lo que ha sido su vida hasta entonces y tiene que hacer frente al intento de su esposa de recluirlo en un hospital psiquiátrico, de donde lo rescatará Gwen."

Sigo insistiendo en que la película es muy larga y resulta aburrida. Sin embargo, comparto una crítica elogiosa de www.criticalia.com:

"Estamos ante un excelente melodrama de implicaciones psicológicas, dirigido por uno de los grandes maestros de la dirección escénica teatral de Estados Unidos, Elia Kazan, un hombre nacido en Estambul, aunque de origen griego, emigrado con su familia en los primeros años de su infancia. Establecido en Nueva York, donde estudió, pronto se labró una notable reputación como actor y más tarde como director teatral. Creó junto a Lee Strasberg el Actor’s Studio, la más famosa escuela dramática del mundo, de donde surgieron talentos como Marlon Brando, Paul Newman o James Dean. Tentado por el cine, comenzó a dirigir películas cuando tenía treinta y seis años, en 1945, y hasta su último filme, en 1976, había rodado diecinueve cintas, entre las que hay algunas obras maestras como “Viva Zapata” , un desbordante ejercicio sobre el poder y la corrupción en política a su manera cuasi revolucionario; “La ley del silencio”, soberbio melodrama sindical, con el que Kazan quiso exculparse por haber delatado a compañeros izquierdistas ante el Comité McCarthy; “Al este del Edén”, drama sobre la juventud angustiada de la posguerra, casi un presagio de los años liberalizadores que llegarían en los sesenta; “Esplendor en la yerba”, donde la sensualidad y el sur se daban la mano; “América, América”, fresco histórico y costumbrista sobre sus antepasados emigrantes a Estados Unidos.
En “El compromiso”, Kazan adaptó su propia novela, contando la historia desgarrada de un ejecutivo en crisis que decide un día, casi de improviso, acabar con su vida. Salvado de la muerte por los pelos, este hombre se replantea lo que hasta entonces ha sido su existencia, y sus relaciones con su mujer, su amante, su padre. Hay sinceridad en este ejecutivo que ha alcanzado relativas cuotas de poder económico a costa de prostituir su vida, en un trabajo que detesta, en una familia que no le entiende. Encomiable labor de Kazan en la dirección, tratando con rigor un tema que, en otras manos, hubiera podido dar un detestable resultado. A ello contribuye sin duda un ajustadísimo reparto, encabezado por el imprescindible Kirk Douglas, formidable como siempre, y a quien siguen impecablemente Faye Dunaway y Deborah Kerr, en papeles especialmente difíciles por ser negativos. Secundarios de la talla de Richard Boone completan esta visión tirando a negra de un mundo sin demonio pero con carne. "



martes, 26 de enero de 2010

Esplendor en la hierba (de Elia Kazan)

El portal sobre cine www.alohacriticon.com tiene una interesante nota sobre la biografía, filmografía y otros datos sobre el cineasta Elia Kazan




ELIA KAZAN
(1909-2003)

Director, productor, guionista, actor y escritor, Elia Kazan (de apellido real Kazanjoglou) nació en Estambul (Turquía) el 7 de septiembre de 1909. A los cuatro años emigró con sus padres, de nacionalidad griega, a los Estados Unidos.

Después de acudir al Williams College y estudiar interpretación en la Universidad de Yale, Kazan se unió al Group Theatre, en donde comenzó su trayectoria como intérprete teatral, que en los años 40 amplió con algunas películas cinematográficas, como “Ciudad de conquista” (1940) o “Blues in the night” (1941), ambos títulos dirigidos por Anatole Litvak.

En 1932 contrajo matrimonio con Molly Day Thatcher y a mediados del decenio comenzó a destacar como director escénico, triunfando en Broadway con adaptaciones de “Un tranvía llamado deseo”, “Muerte de un viajante” o “La gata sobre el tejado de zinc”, en las cuales sobresalía como excelentes director de intérpretes.

Su talento teatral no pasó desapercibido para los estudios de Hollywood, debutando en el cine como director con “Lazos humanos” (1945), versión cinematográfica de la novela de Betty Smith por la cual el actor James Dunn logró el Oscar al mejor actor secundario.

Dos años después de este debut fílmico, Elia creó en Nueva York junto a Lee Strasberg el Actors Studio, vivero de importantes intérpretes significados en la figura de uno de sus actores habituales, Marlon Brando, quienes desarrollaban sus actuaciones mediante el método del director teatral ruso Konstantin Stanislavski.

Sus siguientes películas en los años 40, producidas por Darryl F. Zanuck, conformaron una serie de títulos que consagraron a Elia Kazan como uno de los mejores directores del momento, casi siempre adoptando obras literarias que abordaban temas de importante calado social, como “La barrera invisible” (1947), película con Gregory Peck, Dorothy McGuire y John Garfield que abordaba el antisemitismo, o “Pinky” (1949), drama racial interpretado por Jeanne Crain, Ethel Waters y Ethel Barrymore, tres actrices que serían nominadas a la estatuilla de la Academia de Hollywood.

“La barrera invisible” fue galardonada con varios premios Oscar, entre ellos a la mejor película, mejor dirección y mejor actriz secundaria para Celeste Holm.

Otros títulos rodados por Kazan en este período fueron “El justiciero” (1947), un título de misterio protagonizado por Dana Andrews, y “Mar de hierba” (1947), película con la pareja Spencer Tracy/Katharine Hepburn como estrellas principales.

Los años 50 prosiguieron la excepcional trayectoria de Elia Kazan como director, a pesar del desprestigio sufrido a partir de 1952 entre parte de sus compañeros de profesión por haber delatado a varios de sus antiguos camaradas en el Partido Comunista, al que perteneció durante sus primeros tiempos teatrales.
Ante sus primeras negativas para revelar nombres y tras amenazas y presiones de cercenar su trayectoria profesional en Hollywood, Elia terminó finalmente colaborando con el Comité de Actividades Antiamericanas.
Algunos nombres citados por Kazan fueron los de John Garfield, Lee Strasberg, Lillian Hellman o Clifford Odets.

Con anterioridad a estos tristes sucesos, Kazan había dirigido tres magistrales películas. “Pánico en las calles” (1950), con Richard Widmark, Paul Douglas y Barbara Bel Geddes, la traslación de “Un tranvía llamado deseo” (1951) de Tennessee Williams con Marlon Brando y Vivien Leigh como pareja protagonista, y “¡Viva Zapata!” (1952), biopic de Emiliano Zapata, quien fue encarnado de manera excepcional por su amigo Brando.

Por “Un tranvía llamado deseo” Elia volvió a ser nominado al Oscar como mejor director. La estatuilla fue en esta ocasión para George Stevens por su trabajo en “Un lugar en el sol”.
Vivien Leigh, como mejor actriz principal, y Karl Malden y Kim Hunter, en la categoría de secundarios, sí lograron el premio de la Academia por sus interpretaciones.

Gracias a “¡Viva Zapata!”, película escrita por John Steinbeck, Anthony Quinn consiguió el Oscar al mejor actor secundario. De nuevo Marlon Brando, al igual que en “Un tranvía llamado deseo”, fue nominado pero no logró el galardón, hecho que haría por “La ley del silencio” (1954), una controvertida alegoría que Kazan emplearía para justificar su proceder en la Caza de Brujas.

“La ley del silencio” ganó el Oscar a la mejor película, Eva Marie Saint consiguió el Oscar como mejor actriz secundaria y Elia Kazan alcanzó su segundo premio como mejor director.

En los años 50 también rodó “Fugitivos del terror rojo” (1953), uno de sus títulos menos conocidos y de menor interés, centrado en una diatriba anticomunista protagonizada por Fredrich March y Gloria Grahame; “Al este del Edén” (1954), inspirada adaptación del clásico de Steinbeck que lanzó al estrellato a James Dean y se convirtió en su primera película como productor; “Baby Doll” (1956), escabroso drama de Tennessee Williams con Carroll Baker, Eli Wallach y uno de sus actores fetiche, Karl Malden; o “Un rostro en la multitud” (1957), un estupendo título escrito por Budd Schulberg con Andy Griffith, Patricia Neal y Anthony Franciosa.
Por “Al este del Edén” Elia volvió a ser nominado al Oscar. El ganador en esta ocasión fue Delbert Mann por “Marty”.

Después de tres años sin dirigir, Kazan retornó al cine con “Río Salvaje” (1960), un film co-protagonizado por Montgomery Clift y Lee Remick, continuado por “Esplendor en la hierba” (1961), película romántica con Warren Beatty y Natalie Wood como pareja estelar que le valió un Oscar a William Inge como mejor guionista, y “America America” (1963), cinta nominada al Oscar como mejor film del año.
Esta última película, centrada en una familia de inmigrantes y basada en su propia novela de carácter autobiográfico, también le valió una quinta nominación como mejor director, consiguiendo el Oscar e británico Tony Richardson por “Tom Jones”.

En 1963 falleció su esposa Molly y cuatro años más tarde volvió a casarse. Su nueva esposa fue Barbara Loden.

“El compromiso” (1969), título que volvía a adaptar un texto escrito por el propio Kazan protagonizado por Kirk Douglas, Faye Dunaway y Deborah Kerr, y “Los visitantes” (1972), con Patrick McVey, Patricia Joey y James Woods, fueron dos de los últimos trabajos de este maestro cinematográfico, que se despediría con “El último magnate” (1976), película basada en una novela de Francis Scott Fitzgerald que contaba con un espléndido y extenso reparto encabezado por Robert de Niro, Robert Mitchum, Tony Curtis, Jeanne Moreau, Ray Milland, Donald Pleasance, Dana Andrews o John Carradine.

En 1980 Kazan volvió a enviudar. En el año 1999 la Academia de Hollywood le otorgó un Oscar honorífico.
El 28 de septiembre del año 2003, Elia Kazan, un personaje controvertido pero un auténtico gigante del séptimo arte, falleció a la edad de 94 años.

Películas criticadas

Pinky (1949)
Un tranvía llamado deseo (1951)
Viva Zapata (1952)
La ley del silencio (1954)
Al este del Edén (1955)
Baby Doll (1956)