Mostrando entradas con la etiqueta escritores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escritores. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de agosto de 2013

Unos pocos buenos Amigos

Excelente documental sobre Andrés Caicedo.


Antes, mucho antes de que me prendara de mujer alguna, mi corazón ya había sido ganado por la violencia. Dicen que mi madre se puso fea cuando me tenía adentro, de tanta pata y manotazo que le di. Y al nacer la dejé como con cuarenta kilos de menos. Fui un niño gordo, cabezón, travieso como él solo. La primera cagada que recuerdo fue en el kínder del Pío XII: rellené de anzuelos un ponqué de navidad, y varios alumnos resultaron heridos. No me pudieron probar nada pero  de todos modos me expulsaron y de allí pasé al Liceo Ciudad de Cali en donde me la pasaba soñando con cagadas por venir. A los doce años me regalaron un rifle de copas y me la pasaba tirándoles a los ventanales de los vecinos hasta que éstos pusieron la queja y mis padres me decomisaron el rifle. Yo, claro, quedé muy descontento con esta medida y ahorré durante dos veranos para comprarme mi rifle de copas, uno más grande, más serio y potente. En quinto de primaria ya todos me decían “el loco” y yo hacía todo lo posible para cimentar esta fama: un día llamé como a cincuenta taxis a la casa de Germán Azcárate, y observé, divertidísimo, todo el barullo desde mi balcón. El papá de Germán salió protestando que ellos no habían llamado a ningún carro, pero no le creyeron y había algunos que querían cobrarle la carrera. Yo me reí hasta que los ojos se me aguaron, y ahora siento lo mismo que sentía cuando pequeño: un sol inmenso que se pone, dentro de mí, en el horizonte, y que era presagio de grandes aventuras en contra de mis semejantes y hoy es signo de cagadas por venir, como no hay nada más que hacer en esta vida pues entonces conformémonos con las travesuras que pueda realizar, las acciones neutras, las acciones que producen sufrimientos en los otros, las malas vidas, la sequedad de los corazones, la luz del sol, el reverberar la apatía de ahora que escribo automáticamente pues no puedo avanzar en este relato.
A.C.

sábado, 3 de octubre de 2009

Bukowski: nacer en esto ("Born into this")


TRISTE PÁJARO AZUL

Hay un triste pájaro azul en mi corazón que quiere salir.
Pero soy duro con él, y le digo que se quede ahí.
"¡No voy a permitir que te vean!".

Hay un triste pájaro azul en mi corazón que quiere salir.
Pero yo le doy whisky y le hago respirar el humo de los puros,
y las putas y los camareros y los dependientes de los comercios
nunca se dan cuenta de que él está ahí dentro.

Hay un triste pájaro azul en mi corazón que quiere salir.
Pero soy duro con él, le digo: "¡quédate ahí abajo!".
"¿Quieres meterme en un lío?, ¿es que quieres joderme todo lo que he trabajado?
¿Es qué quieres hundir la venta de mis libros en Europa?".

Hay un triste pájaro azul en mi corazón que quiere salir.
Pero soy muy listo. Solo lo dejo salir alguna vez por la noche, mientras todos duermen.
Le digo: "ya sé que estas ahí, no estés triste".
Después me lo vuelvo a guardar, pero él canta un poco ahí abajo.
No le dejo morir del todo.
Y dormimos juntos así, con nuestro pacto secreto.
Y es tan tierno, como para hacer que un hombre llore, pero yo no lloro, ¿lloras tú?

______
Enlace para leer aquí: Tras la puerta